20.3.14

Nader y Simin, una separación (2011)

Hace tiempo que tenía pendiente este película tras ver un reportaje titulado "Divorcio a la iraní" en la TV y el posterior Oscar en 2011 a la mejor película en habla no inglesa. Yo, que consumo mucho cine americano, poco europeo y casi nada del medio o lejano oriente, me quejo de que los circuitos poco comerciales producen joyas muy dificiles de encontrar. No solo me refiero a que sean dificilmente accesibles, sino que a la hora de elegir te puedes tragar unos truños considerables que ya tenían pinta de truño antes de empezar a verla. En cambio, con el cine yanqui los truños casi siempre los descubro viendo la película, con lo que siempre tengo la excusa de que "pintaba de otra manera" y que volví a caer en la burda seducción de un trailer bien montado.

Aún así, todavía movido por la fe en un cine de calidad diferente y con una buena historia que contar como bandera, me he aventurado por fin a ver esta película, y me alegra haber encontrado una de esas joyas. En "Nader y Simin, una separación" los personajes nos llevan hacia una acción imprevista, un ritmo lento pero activo en su dialéctica. El divorcio de Nader y Simin trae una serie de consecuencias inesperadas, y la situaciones que tienen que superar son tan creíbles como la vida misma: "esto me podría pasar a mi" piensas en cada momento.

Si las películas de juicios y dilemas morales hacen tus delicias, como me pasa a mi, con esta película disfrutarás mucho. Cada elemento de la narración te lo van dando con cuenta gotas, para que experimentes los diferentes puntos de vista, para que te convenzas y desconvenzas, para que aceptes y desapruebes con cada giro argumental, y no de una manera megalómana y retorcida (como hace Roman Polansky en su magistral "La Venus de las pieles", donde por primera vez se hace de la inversión de los roles el fondo de la historia), sino mucho más calmada y naturalmente: "como la vida misma".

Si a eso le unes, que en la película se refleja lo variopinta que puede ser la sociedad como la iraní, donde pueden convivir personas de diferentes sensibilidades, que se toman la religión de manera diferente, y que no son una población de células durmientes de terroristas que esperan ser activados, sino personas que intentan seguir con sus vidas ....tan llenas de prejuicios o aciertos como nosotros en la España de hace 60 años.

Ahora tendré que ver la siguiente película del mismo director, Asghar Farhadi, titulada "El pasado".

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