9.12.14

Pablo Iglesias: ¿Socialdemócrata, comunista o responsable?

A finales de noviembre, con motivo de la presentación del documento base para el programa económico de Podemos, se ha acusado a Pablo Iglesias de cambiar su ideología o camuflarla para captar votos. ¿Antes era comunista y ahora no lo es? ¿Ha cambiado de ideología desde antes de las elecciones europeas a ahora? No es cierto. Ni hay ninguna contradicción. Mejorar o perfeccionar un programa no es cambiar de ideología. Podríamos decir que lo ha suavizado, pero ni siquiera esas mejoras son tan diferentes como se ha dicho en los medios.

Lo dijo en octubre  y también en septiembre.
"No estoy de acuerdo, te lo dice alguien que se considera marxista y que tengo la izquierda tatuada en las entrañas, pero no estoy de acuerdo. " [...] "Las propuestas políticas de Podemos son propuestas que, seguramente, hubiera firmado cualquier partido socialdemócrata hace 30 o 40 años."



No es cierto que lo camufle, lo ha dicho en muchos medios y de diferentes maneras. No quiere un partido político con sesgos identitarios de izquierda, que impidan a gente valiosa y valiente que se sumen al cambio. Él es de izquierdas, comunista, y marxista. Cabrían más etiquetas seguramente. Lo que pasa es que en estas circunstancias, tal y como está el país, lo relevante no es de qué escuela política venga, sino que está dispuesto a hacer en nombre de los que lo hemos elegido.

Pablo Iglesias es profesor de ciencia política y tiene muy claro lo que es. Pero cuando se embarca en Podemos ya no es un profesor ni un periodista que puede dar rienda suelta a sus gustos particulares. Ahora se debe a quien lo ha elegido. Entender la política como una mera clasificación ideológica es del mundo de los académicos e intelectuales.  Eso está muy lejos del pragmatismo de Pablo Iglesias, que solo desea adecentar un poco el país. Para esos mínimos de decencia no se necesita aplicar un programa comunista ni revolucionario, basta con cumplir las leyes existentes y cambiar otras para proteger a la mayoría del pueblo frente a una minoría acaparadora.

Si es marxista, ateo o del Opus Dei, o si lee a Lenin o ve películas francesas,... no es relevante, siempre que se lo guarde para sí, y se limite a ejecutar la orden que le hemos dado. Algunos ciertamente pensamos que su ideología no es un estorbo, pero no debe ser traspasada a la identidad de Podemos, y por eso le agradecemos que no se aproveche de Podemos para predicar una ideología concreta y excluyente. Tan solo queremos unos mínimos de decencia, de democracia, y de justicia social... y ahí caben muchas sensibilidades e ideologías diferentes.

En una misma entrevista Pablo Iglesias dice ser marxista, y al mismo tiempo que sus propuestas no aspiran a algo más que a unos mínimos de socialdemocracia clásica. No hay contradicción en reconocerce de una ideología, y querer incluir en tu proyecto (el de los votantes) a gente de otras ideologías. Una cosa es lo que tu deseas, otra lo que tú puedes hacer, y otra lo que tú debes hacer si eres elegido por otros que no son como tú.

Los que intentan ver un camuflaje ideológico con intereses electorales, otros vemos un ejercicio de responsabilidad para dejar a un lado sus preferencias político-filosóficas, y ponerse al servicio de una misión de cambio con posibilidades de éxito.

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