26.5.09

LA RELACIÓN ENTRE BUSH Y EL PETRÓLEO



Pepe Crespo. 5 de Febrero de 2003.


¿Qué tiene que decir Aznar sobre el hecho de que esté apoyando una guerra con altas sospechas de desarrollarse por meras cuestiones económicas? Si verdaderamente tiene razones morales de peso, ¿estaría dispuesto a meternos en la guerra aunque EEUU no fuese a la guerra?


Imaginemos por un momento que Aznar estuviese estrechamente relacionado con la industria del chocolate. Imaginemos que ya desde joven hubiese intentado en su línea de seguir con el negocio familiar del chocolate, montar varias chocolaterías y que tras fracasar en lo empresarial se pasase a la política.


Pues bien, sigamos imaginando que Aznar, a su llegada al gobierno, hubiese elegido como ministro de interior a un antiguo dirigente de Nestlé, como ministro de seguridad nacional al fabricante de bombones internacional más importante y como vicepresidente del gobierno al presidente de Ferrero Roché.


Imaginemos que Aznar, después de una larga historia de apoyar a regímenes dictatoriales en los países ricos en cacao (y de poner gobiernos títeres que garantizasen estabilidad, no democrática, sino comercial con España), y después de haber invadido y bombardeado a varios países de África productores de chocolate, decidiera invadir Bélgica por ser un líder mundial en chocolate, amparándose de cara al público, en el vago argumento de que en Bélgica se esconden terroristas de ETA, enemistándonos con toda Europa.


A cualquiera con dos dedos de luces, se le ocurriría pensar que Aznar lo que quiere es la producción chocolatera de Bélgica, sea o no cierto el resto de argumentos esgrimidos contra Bélgica.


Pues bien, ahora no imaginemos, sino que simplemente sustituyamos a Aznar por Bush, el chocolate por el petróleo, y Bélgica por Irak y tendremos la sospechosa conexión de un gobierno formado por personas importantes del negocio del petróleo como Bush, Condoleezza Rice (antigua dirigente de Texaco), Gale Norton (relacionado con BP y Delta Oil) y Dick Cheney (ex-presidente de Halliburton).


¿Por qué el gobierno de Aznar se entrega a EEUU sin hacerse preguntas sobre la moral de esta guerra? ¿No sería lógico dudar seriamente de los intereses de esta guerra? EEUU ya le prometió públicamente a Rusia beneficios en botín del petróleo... ¿Se le ha prometido algo a Aznar que no sabemos?


Siguiendo la recomendación pública de Garzón, propongo que el botín petrolífero que se obtenga, sea controlado desde el principio por instancias internacionales, libres de intereses particulares.

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